Conoce mejor nuestra historia y nuestra pasión.
Posada Escondida en Cusco se encuentra en la calle Kuychipunku, cuyo nombre significa “la puerta del arcoíris”, inspirado en las vibrantes celebraciones que se observaban desde el Templo del Qoricancha, donde los trajes tradicionales formaban un arcoíris en movimiento. A solo unos pasos del majestuoso Qoricancha —el Templo del Sol, uno de los lugares más sagrados del Imperio Inca—, Posada Escondida ofrece una ubicación privilegiada y un ambiente ideal para aquellos que desean sumergirse en la historia viva de Cusco. Caminar desde allí hasta el centro histórico de Cusco es recorrer siglos de herencia andina y arquitectura colonial.
Ana Isabel Mamani León, una emprendedora cusqueña con una profunda conexión con su tierra y su cultura, decidió transformar la casa de unos amigos en un espacio acogedor para aquellos que buscan explorar el corazón del antiguo Tahuantinsuyo. Inspirada por la calidez de la hospitalidad andina y el creciente número de viajeros que llegaban a Cusco en busca de experiencias auténticas, historia y aventura, fundó Posada Escondida con la intención de brindar una experiencia única y cercana.
Desde sus inicios, Posada Escondida se ha mantenido fiel a una premisa sencilla pero poderosa: hacer sentir al viajero como en casa, en un entorno familiar, tranquilo y lleno de detalles que reflejan la rica cultura cusqueña. Con un trato amable, desayuno casero, y orientación personalizada, Posada Escondida ha ido creciendo gracias a las recomendaciones y al boca a boca, convirtiéndose en un lugar entrañable para visitantes internacionales de todo el mundo que buscan alojamiento en Cusco con un toque local.
Brindar una experiencia de hospedaje acogedora, segura y auténtica, que combine la calidez de un hogar con la riqueza cultural del Cusco. En Posada Escondida nos comprometemos a ofrecer un servicio personalizado y de calidad, promoviendo el turismo responsable y generando bienestar tanto para nuestros huéspedes como para la comunidad local.
Ser reconocidos como uno de los hospedajes con mayor encanto y hospitalidad en Cusco, destacando por nuestro trato humano, ubicación privilegiada cerca del Qoricancha y compromiso con una experiencia cultural auténtica. Aspiramos a crecer de manera sostenible, adaptándonos a las nuevas tendencias del turismo sin perder nuestra esencia familiar y tradicional.